Meme: Sueños Frikis

30 03 2007

Pepe Ortuño me propone un meme sobre los tres sueños más “frikis” que haya tenido. Él mismo dice que debo tener unos tremendos, pero a mí me parecen de lo más normalitos. Juzgad vosotros mismos:

1. Ser Rey: En efecto, me encantaría llevar la corona del país, veranear en Mallorca y Baqueira Beret a costa del contribuyente, hacer recepciones y llevar las riendas de un Estado sin dar palo al agua… Pero sobre todo, me encantaría empezar el discurso de Nochebuena diciendo “Hola, españoles ¿Qué pasa? Una nochebuena más vengo dispuesto a daros la pascua”.

2. Tener el poder de detener el tiempo y viajar a través de él (el sueño clásico): Vamos, como Hiro Nakamura. Pero admito que no para salvar el mundo. Sino para, una vez terminada la jornada de trabajo a las 21:00, viajar en el tiempo hasta las 14:00 y así poder aprovechar mejor el día. También para empezar el trabajo a las 10:00, detener el tiempo, hacer la tarea mientras está parado y pirarme a las 10:05.

3. Haber vivido en el Oeste americano o la Segunda Guerra Mundial: Me encantan esas dos épocas y, claro, los libros y las películas no bastan. Lo malo sería la irritante costumbre que se tenía durante esos dos periodos históricos de cargarse a la gente, pero partiría con ventaja al conocer ya los hechos. (Por ejemplo Si Wild Bill Hickock se me acercara sabría que más me vale tenerlo como amigo; o en el caso de encontrarme en Europa en 1943 sabría que tendría que ponerme del lado de Patton).

No sé si serán muy frikis, así que lo mejor es comparar: por eso le paso este meme a Tresblau, a Lady Sackville-Jones , a Kotoko, a Megumi y a Ale.





Música potente: A divan in the encephalogram’s desert (Arkham Asylum)

23 03 2007

“D.J. Lipio” vuelve a la carga:

Ahora que he escrito un post sobre Batman, me acuerdo de Arkham Asylum (la prisión manicomio donde suelen acabar los enemigos del hombre murciélago) y del grupo musical que lleva su nombre.

Arkham Asylum es el grupo de uno de mis compañeros de trabajo, Ernesto, de producción (es el de los teclados). Hacen algo totalmente fuera de lo común (y no sólo lo digo yo) en un país dominado por gente como Melendi, Fran Perea y demás…

Este es el video de su tema A divan in the encephalogram’s desert y merece la pena escucharlo.

Me encanta esta canción.

Bueno… ¿Qué os ha parecido? Lo dicho: a mí me vuelven loco.





Tú a Metropolis y yo a Gotham

23 03 2007

Mi novia y yo somos una pareja normal: nos queremos, tenemos nuestros más y nuestros menos y algunas veces discutimos. Lo que a la gente no le parece tan normal es que, al ser los dos un tanto “frikis”, discutamos a menudo sobre si es mejor Batman o Superman.

“Alegoría de la discusión entre novios frikis” según Frank Miller y Linn Varley

Al final las aguas vuelven a su cauce como si no hubiera pasado nada. Sin embargo, haciendo caso a mi madre en eso de “intenta ver las cosas desde otro punto de vista” y tratando de buscar un término medio, imaginé cómo hubiesen sido las cosas si algunos aspectos de la vida de Superman hubiesen pertenecido a la de Batman y viceversa. Este fue el resultado.

TÚ A METROPOLIS Y YO A GOTHAM

 1a. Batman “nació” cuando  el  pequeño Bruce Wayne vio impotente cómo un atracador asesinaba a sus padres. Si hubiesen atracado a los “millonarios” padres del pequeño Clark Kent este, aun con siete años, hubiera parado la bala con las manos y le hubiese dado una paliza al atracador. Total, no hubiese nacido un superhéroe atormentado, sino un pijo marrullero consentido (cualquiera le negaba algo).

1b. Superman se crió en una granja de Smallville (Kansas). Si Bruce Wayne se hubiese criado ahí, no se las hubiese visto con el caótico y deprimente mundo de Gotham: se hubiese dedicado a dar vueltas al campo como Laura Ingles y no hubiese tenido trato alguno con la oscuridad y los murciélagos, como mucho entre rumiantes. Es decir, de haberse convertido en un superhéroe, hubiese sido “Cowman” (o el “hombre vaca”, que suena peor).

2a.  Si Alfred (el mayordomo de Bruce Wayne/Batman) ya se quedó patidifuso cuando su señor le dijo “Voy a vestirme de murciélago”, imagináos cómo se hubiese quedado al oír a Clark Kent decir “Alfred, ¿te acuerdas del pijama azul? pues traéme también los calzoncillos rojos, una sábana roja, las botas de agua… ¡Ah! y bórdame una “S” gigante en el pecho, que voy a salir a buscar criminales” Supongo que el pobre Alfred rogaría “Por favor, Dios, que al menos salga enmascarado”.

2b. Si Batman hubiese salido por Metrópolis enfundando en su traje de murciélago no hubiese causado la misma sensación al no poder volar. La gente no hubiera dicho eso de “¿Es un pájaro?, ¿es un avión?”; al ver su traje y capa negros  hubiesen dicho “¿Es Drácula?, ¿es de la tuna?”

 

3a. Si el Joker se reía de Batman, aunque diese miedo ¿Qué pasaría si viera a Superman, con el traje de colorines que hemos descrito antes? Se hubiese descojonado tanto que le hubiese dado un ataque al corazón y habría caído en la primera lucha. Se hubiesen perdido muchas buenas historias, pero Gotham dormiría más tranquila, eso sí.

3b. Si Bruce Wayne se hubiera enfrentado a Lex Luthor no hubiesen hecho falta tantos “superheroísmos” ni kriptonitas. Simplemente empresas Wayne le hubiese hecho una OPA hostil a Lexcorp y asunto resuelto. Como en el caso anterior el dramatismo brillaría por su ausencia, pero Metrópolis tendría un supervillano menos… pero tendría un terrible efecto secundario: los frikis leerían “Expansión”, “Cinco Días” o “Gaceta de los negocios” en vez de cómics.

 

4a. Respecto a las “relaciones amorosas” de Superman en Gotham, quizá este hubiera conocido a Catwoman y se hubiese quedado prendado de sus sensuales y felinos movimientos y personalidad. Pero seguro que esta le hubiese dicho “Mira, Super… eres muy majo y te quiero como amigo, pero es que a mí me van los tíos malos que me den caña”.

4b. Respecto a las de Batman en Metrópolis, seguro que alguien taciturno y atormentado como Bruce Wayne y alguien tan segura de sí misma y de carácter como Lois Lane se hubiesen sentido arrastrados a una relación tormentosa con sexo salvaje. Quizá se hubiesen casado, pero la relación habría acabado en separación. Más aún: después del divorcio y sabiendo cómo es Lois, ella se hubiese quedado con la Mansión Wayne, la Batcueva y el Batmóvil.

Por supuesto, faltan muchas cosas: Jimmy Olsen convertido en Robin; el Comisario Gordon pensando por qué narices cargó al presupuesto de la policía la “Superseñal” si Superman puede oír su susurro a 500 kilómetros; “El pingüino” con un paraguas de punta de kriptonita… pero es tan demencial que no quiero ni pensarlo. Al menos las discusiones sobre quién es mejor son más divertidas.





Una gran inversión

16 03 2007

Esta es una de esas “leyendas modernas” que circulan por la ciudad de Chicago. La mayoría de la gente dice que es verdad pero, y como bien diría algún gánster… “¿En serio hubo alguien con tantas agallas?”

Chicago, años 20. Alphonse Gabriel Capone, “Al” para sus amigos (nadie tenía las narices de decirle que le caía mal) era el ganster más temido y poderoso de la ciudad. Por supuesto, también era el que tenía más dinero.

Al Capone, el único hombre que supo celebrar “San Valentín” en condiciones

Pues bien, un día recibió la visita de un hombre que se hacía llamar “Conde Lustig”. Este conde, elegantemente vestido, educado, apenas atemorizado por sola presencia del gánster y lleno de confianza en sí mismo, pudo convencer a Al Capone de que, si le prestaba 50.000 dólares, podría doblar la cantidad con total garantía. Al,  impresionado por la actitud del conde, decidió seguir el juego y prestárselos.

A los dos meses Lustig volvió a casa del gánster, pero sin la seguridad ni confianza tan arrolladas que antes había tenido. Se plantó ante Al Capone y le dijo:

– Por favor, le suplico que acepte mis disculpas. El plan que tenía no salió como yo esperaba. Lamento decirle que me equivoqué.

Podéis imaginar cómo le sentó esto a Al Capone. Se disponía a dar una orden a uno de sus matones para que se cargara al conde, cuando Lustig sacó de su abrigo los 50.000 dólares y los dejó en la mesa.

Al Capone se quedó pasmado. Miró al conde y le dijo:

– Pensaba que usted era un estafador. Esperaba que me trajera 100.000 dólares o nada, pero nunca hubiera pensado que sería tan honrado como para conseguir de nuevo los 50.000 y devolvermelos. De verdad que usted es de la poca gente honrada que queda.

Y mientras decía esto, tomó 5.000 dólares de lo que había en la mesa y se los entregó a Lustig como pago a su honestidad.

La moraleja de esta historia podría ser que, tratados con amabilidad y honradez, hasta los peores elementos serán agradecidos. Pero, chic@s, hay un detalle que os tengo que explicar antes de que hagáis caso a esta enseñanza…

El “Conde Lustig” sí que era un estafador. Cuando tomó los 50.000 dólares los metió en el banco y no hizo nada con ellos. Los sacó a los dos meses y volvió a casa de Al Capone para organizar toda la pantomima que hemos visto…

… Y es que Lustig, desde un principio, sólo quería estafarle a Al Capone 5.000 dólares. Los mismos 5.000 que el gánster le dio por su honradez.





Solución ¿Quién es “Don Alipio”?

12 03 2007

Ante el clamor popular, aquí tenéis la solución al enigma que os ha quitado el sueño durante estos días. Este soy yo. Muchos lo habéis adivinado: Sí, el de la camisa blanca.

Bueno… ¿Qué os parezco?

Enhorabuena a los que lo habéis adivinado (Jorturos, Ale, Megumi, Kotoko) y un abrazo a los que pensábais que era uno de mis colegas (Tresblau, me tienes que decir por qué deseabas que fuese la chica de la camiseta de “The Who”). Espero no haberos decepcionado al mostrarme. Y, perdonadme por no dar ningún premio (uno, que anda mal de pelas).

A ver qué se me ocurre para el próximo post… ¡Un abrazo a todos!





Juego: ¿Quién es “Don Alipio”?

8 03 2007

La mayoría de vosotros sabéis que soy (era) de los que piensan (pensaban) que un blogger no debe dar la cara porque “rompería la magia”. Pero al final, y después de pensarlo mucho, he decidido colgar una foto en la que salgo yo y unos cuantos compañeros. Pero no os voy a decir quién soy, ¿Cuál créeis que es “Don Alipio”? (Pulsad sobre la foto para agrandar).

Una pista: no es el que está sacando la foto ni el tipo de la gorra que se ve detrás de nosotros.





Cuando distintos ojos ven una misma cosa

8 03 2007

Perdonad que me ponga filosófico. Una vez me dijeron que la realidad nunca podrá ser entendida en su totalidad porque cada uno de nosotros vemos las cosas de manera particular. No quiero decir que todos tengamos diferente opinión (que también es verdad), sino que nuestra manera de ser o lo que hemos aprendido nos hace ver las cosas de manera distinta al resto de la gente. Pongamos un ejemplo: amigos, amigas… aquí está la Catedral de Toledo.

Toledo, España; no Toledo Ohio (que también existe)

Supongamos que vamos de excursión con gente desconocida, de la que sólo sabemos sus oficios y les ponemos delante de la Catedral, ¿Qué pensarán? Seguramente algo parecido a esto:

Un estudiante: (Ansioso, casi histérico) “Gótico… arco apuntado, no lo confundas con el conopial, planta en forma de cruz… ¡Seguro que es gótico! pero… un momento, el rosetón… no veo el rosetón ¡¡¡¿Dónde está el maldito Rosetón?!!!, ¿Seguro que se llama “rosetón”? Espero que no entre en el exámen…”

Un constructor: (Reflexivo) “Un centro comercial, un aparcamiento exterior y todavía queda espacio para dos edificios de oficinas y una cancha de tenis… ¡Qué pedazo de solar quedaría  si la demoliéramos!

Un albañil: (Aliviado) Yo lo veo un poco dejado… habría que apuntalar ahí y ahí,   Eso sí, harían falta unas cincomil carretillas de argamasa lo menos. ¡menos mal que no viví en aquella época!

Un tendero: (Especulando) A ver si lo veo bien… con toda la gente  pasando …¡Lo que daría por poner un puestecito aquí!  haría negocio seguro. “

Un banquero: (Atónito) “¡Qué grande! Si esta es la casa de Dios, ¿Cuánto podría pagarnos de hipoteca?”

Un arquitecto: (Flipado) “¿Cómo serían capaces de planear esto sin AutoCad?”

Un guionista de humor: (Mirando fijamente) “Yo juraría que he visto una construcción parecida en “El Cuervo”. Por cierto ¿qué estarán pensando todos estos pavos que están a mi alrededor? A ver si me ocurre algún chiste con eso para el lunes… “

Un profesor de historia del arte: (Observándolo todo) “Siglo XIII, cinco naves, doble ambulatorio, arquillos lobulados en el triforio… ¡Esto ya me lo sé, por Dios! ¿Cuándo nos iremos al mesón, que tengo hambre?

Sé que he sido muy tópico (que me perdonen los que tengan esos oficios…) y falta mucha gente como informáticos, médicos… pero bueno… así, de esta manera tan rara, es como veo yo la realidad. ¿Qué decís vosotros?