Crea tu propio personaje navideño

27 12 2010

Deseaba haber escrito esto antes del “Día D Nochebuena” pero entre pitos y flautas no ha podido ser (también os debo un vídeo en el que haga un discurso de Navidad como lo hace el rey). En fin, como más vale tarde que nunca y todavía quedan unos días para que lleguen los reyes magos esto todavía puede valer.

Hace unas semanas buceaba por Internet buscando figuras alternativas a Papá Noel (y digo “Papá Noel” porque me pone muy nervioso la reciente moda en este país de llamarle “Santa Claus”) en España. Me encontré con curiosas figuras como el Olentzero vasco, el Apalpador gallego, El Esteru cántabro o el Angulero asturiano.

Son personajes entrañables, pero reconozco que puede haber algunos que no acaben de sentirse identificados con algunos de ellos. Por eso he pensado que cada cual podría tener su ser mágico que llevase los regalos a su casa. Así que tirando de los puntos en común que tienen los antes dichos os propongo crear nuestro propio personaje navideño. Os voy a poner dos ejemplos como ya hice con lo de las sociedades secretas: uno más general y otro como propuesta para la comunidad que me vió nacer.

CÓMO CREAR TU PROPIO PERSONAJE NAVIDEÑO

1. Nuestro personaje debe tener un oficio humilde, pero popular y cuyos servicios sean frecuentemente requeridos: Así que para Madrid hemos elegido el gremio de los taxistas y para el ser mágico general hemos escogido el de los informáticos.

2. Debe ser barrigudo y, por consiguiente, aficionado a la “buena vida”: Ya sabéis: según la creencia popular ser gordito es sinónimo de ser feliz y generoso. Además eso da mucho juego a la hora de dejarse alguna “recompensa” por sus servicios (como lo de dejarle una copa de coñac y turrón a los reyes). Así que nuestro taxista será aficionado al anís de La Castellana y los bocatas de calamares; el informático comerá bolsas de patatas y se pondrá ciego de Red Bull (lo que explicaría de paso cómo es que entrega todos los regalos en una noche).

3. Debe “vivir” en un lugar inaccesible que justifique por qué no se le puede ver el resto del año. Así, hemos hecho que el taxista pase el resto del año haciendo cola en la oficina de tráfico para renovar su carnet, una licencia o qué se yo; el informático viviría recluído en su piso de 60 metros cuadrados.

4. Debe tener algún componente inquietanta que demuestre que sabe qué niños se portan bien y cualés se portan mal: En el caso del taxista la cosa va a ser difícil porque, como ya hemos dicho, se pasa la vida haciendo cola en Tráfico. Hemos pensado que su taxi puede tener vida propia y se pasea por ahí sin conductor vigilando las ventanas de las casas. En el caso del informático la cosa es mucho más simple e inquietante: ha monitorizado los ordenadores de las casas gracias a un programa y así sabe quién se porta bien y se porta mal.

Un intermedio musical a cargo de Lemmy Kilmister

5. Debe tener una curiosa vestimenta para ser reconocible: En el caso del taxista, y al ser madrileño, hemos pensado en ponerle un pañuelo al cuello y una típica parpusa (gorra de chulapo), le pondríamos un típico pitillo en la boca pero como ahora no es correcto le vamos a poner un chupachups. En el caso del informático podemos ponerle los típicos vaqueros, una bolsa en la que meter su portátil, y una camiseta con el logo del Firefox (juro que las he visto); no es que sea muy navideño pero la idea, como vais a ver, es que no salga de casa.

6. Pongámosle alguna herramienta mágica: Reconozco que esto es opcional, pero tiene como base algo que me gustó mucho: el Papá Noel ruso, el Ded Moroz, porta un bastón capaz de congelar todo lo que toca. Me pareció algo absolutamente terrorífico pero que daba mucha personalidad al personaje. Así que al taxista le vamos a dar un mando de garaje mágico, que abre portales en el contínuo espacio-tiempo para que pueda entregar todos los regalos a tiempo; el informático llevará un smarthpone con el que hace llamadas para comprobar si las familias están durmiendo.

7. Debe tener un sistema de entrega peculiar que justifique cómo lleva los regalos a los niños: Ya hemos dicho que el taxista se sirve de un mando que manipula el espacio y el tiempo, así puede entregar los regalos y no ser visto. Pero para el informático hemos reservado la manera más “espectacular”: no le haría falta ir de casa en casa, ¿sabéis por qué? Porque enviaría los regalos vía módem o como un archivo adjunto al correo de los padres con una extensión mágica que haría que los regalos se materializaran junto a la impresora. Pero ojo, los niños no deben ver el proceso o ya nunca el informático les llevaría regalos.

¿Qué os ha parecido? Espero daros algunas ideas para vuestro propio personaje. Si os apetece podéis describirlo en los comentarios.

¡Que tengáis una buena navidad y que el Taxista o el Informático os traigan muchos regalos!

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2 responses

28 12 2010
crazymj

jajajajaja que grande!!!!!! me ha encantado el post!! 😀

unbeso!!!

15 05 2014
Curso de Manipulador de Alimentos

Que ocurrencias…

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