En la mezcla está el éxito televisivo

7 04 2010

Estos días me he encontrado con una noticia que me ha inquietado un poco: Jose Luís Moreno planea la producción de una versión de “Las chicas de oro” a la española. No se acuerda el “buen” hombre de que Televisión Española en su momento lo intentó y la cosa fue un fiasco.

Y es que copiar series extranjeras para darles un toque “español” no funciona del todo bien. Muchos han buscado la fórmula para que las series de este país sean más espectaculares, con una mejor factura y unos argumentos que no consistan en la énesima repetición de una comedia familar pero con variaciones de época o escenario. Pero, irónicamente, esas son las series que funcionan. Vamos, que los sibaritas buscan jamón 5 jotas en tiendas que sólo ofrecen chopped. Y la cosa no tiene pinta de cambiar.

Por eso propongo, amigos televidentes, algo que pueda contentar a todos, una solución salomónica. Y esta es juntar lo mejor de ambos mundos o, lo que es lo mismo, crear híbridos entre las series estadounidenses y las patrias. Paso a enumeraros algunos ejemplos.

1. Los Seprano (Los Soprano + Los Serrano)

Imagináos este tema con una letra que diga “Uno más uno son sieteee…”

Pues de eso va: Diego Seprano (interpretado por James Gandolfini) es un mafioso viudo con tres hijos que usa como tapadera para sus “negocios” una jamonería. Por avatares de la vida  se casa con Lucía, una antigua novia ahora maestra (interpretada por Belén Rueda) que tiene dos hijas problemáticas. Él cree que ella puede meter en cintura a sus tres hijos díscolos que tienen que “heredar” el negocio. Sin embargo Diego y Lucía se encontrarán con la oposición del hermano de él, Santiago, que quiere hacerse con el trono de la “familia”. Sirviéndose de su sicario, Fiti (que se infiltra en el entorno de Lucía ligándose a una profesora compañera de ella), tratará de acabar con esa rama de la familia Seprano. Mientras tanto, el hijo mayor de Diego y la hija mayor de Lucía, ambos adictos al sexo y al éxtasis, iniciarán una trágica relación. Al mismo tiempo, el hijo mediano de Diego y la hija menor de Lucía se meterán en una banda de delincuentes juveniles llamada “Santa Justa Klan”.

2. Como conocí a vuestra madre en tiempos revueltos (HIMYM + Amar en tiempos revueltos)

Esta sería la sintonía, pero con guitarra española y tarareada por una alguna cantante de moda salida de “Operación Triunfo”.

El argumento sería simple: un señor mayor llamado Teodoro reúne a sus hijos durante los años 70 para explicarles cómo se ligó a la madre de estos durante los duros años de la posguerra española, tiempos de hambre y lucha. Entre encuentros con sádicos fascistas e ideales y románticos republicanos de los que pasará olímpicamente para conseguir “pillar cacho”, nos contará cómo le ayuda en sus conquistas su gran amigo “Barni, el tinto”, un galán vestido siempre de traje, repeinado y con bigote a lo Errol Flynn que se rige por un código particular cuyos artículos cita entre partidas de mus.

3. Cuéntame cómo pasons of Anarchy (Cuéntame cómo pasó + Sons of Anarchy)

Esta canción interpretada por Ana Belén debe ser la leche.

Carlitos, en su celda de la prisión de Carabanchel, nos cuenta cómo fue su juventud durante la durísima transición española en el barrio de San Genaro. Esa zona de Madrid estaba controlada  por su familia, los Álcantara: una familia de violentos moteros que, con sus Bultacos, aterrorizaban al resto de vecinos. El jefe del clan parece ser Antonio, pero en realidad el poder lo ejerce Merche, una despiadada milf sibilina e intrigante. Completan el reparto Toni, el hijo mayor de la familia, que quiere salir de esa vida de delincuencia (pero acaba asesinado en plan “shakesperiano” por Carlitos),  Inés (hermana hippie  que traiciona a los Álcantara yéndose con una banda rival) y Herminia, la abuela, cuyo turbulento pasado en el maquis iremos descubriendo poco a poco.

4. Buffy la roja (Buffy cazavampiros + Águila roja + cierta inspiración en Red Sonja)

Imagináos esta intro con trajes del siglo XVII y laúdes en vez de guitarras eléctricas.

Estamos en la España del siglo de Oro: Buffyla es una novicia que, jurando venganza, abandona el convento tras conocer que su familia ha sido exterminada por una decadente a la par que aristocrática sociedad secreta de vampiros. Tras irse a Asia a aprender artes marciales y a disfrazarse de ninja (eso sí, con poderoso y sensual escote), toma contacto con Fray Guillermo, un franciscano que lo conoce todo sobre demonios y vampiros; Sánchez, un pícaro y chistoso mendigo; y Willomina, doncella de una marquesa-vampiresa; para formar un equipo que derrote a la sociedad vampírica. Sin embargo Buffyla, doncella en edad de merecer, se acabará enamorando de un maestro vampirazo: Ángel. También aparecerá personaje que hará de “alivio cómico”:  Cordelia, una posadera con delirios de grandeza.

Os hablaría de otras series como “Los hombres de Dexter” (Los hombres de Paco + Dexter) o “Aidafornication” (Aída + Californication), pero creo que esas es mejor que os las imaginéis.

Y a vosotros, ¿se os ocurren más mezclas? Venga, decidme… que hay que salvar la televisión de este país.

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Martín y Cartón (lo entenderéis cuando veáis el video)

15 10 2007

Buscando el otro día una cinta para la videocámara di con una que, digámoslo así, es un tesoro: ¡unas grabaciones de mi proyecto de fin de Master!.

Seguramente os lo he dicho ya varias veces, pero os lo recuerdo: hace ya dos años hice un Master en Creatividad y Guiones de Televisión (me abstengo de decir Universidad y productora que lo impartía).

Pues bien, los alumnos tuvimos que dividirnos en varios grupos y hacer cada uno un proyecto “de fin de Master”. Nuestro grupo se decidió por un falso documental en el que hablábamos de una productora que había tenido varios formatos de éxito y que, finalmente, había desaparecido después de una profunda crisis: sus creadores, sus guionistas, sus programas… (y el programa no debía durar más de 20 minutos).

Y uno de aquellos “programas” era precisamente el que vais a ver: “Martín y Cartón”, una serie que contaba “las locas peripecias de un hombre y su cartón de leche”. Aquí lo téneis (degustadlo porque las interpretaciones son de Oscar; los efectos especiales, dignos del mismísimo Harryhausen; y el guión, la envidia de Frasier):

Nota 1: Adivinad quién le puso la voz a Cartón…

Nota 2: La productora se llamaba 6400 porque esa fue la cifra en Euros que nos costó el Master.

Nota 3: Fue concebido como producto de la crisis de la productora, de ahí los chistes tan malos. Sin embargo, aun hoy es con lo que se ríe más la gente que ve el proyecto entero.

Nota 4: Todavía tengo a Cartón en la estantería de mi habitación.