¡FELIZ NAVIDAD!

22 12 2006

Eso es lo que os deseo a todos los lectores y comentaristas de DAW.

Os iba a poner una felicitación navideña de esas bonitas, pero como ya dije antes estoy de resaca y mis neuronas no llegan a más. Por eso traigo a modo de felicitación este anuncio (así aunamos lo sentimental con lo comercial de la navidad) que demuestra que, hasta los más malos, tienen su corazoncito estas fechas.

Lo que viene a demostrar que la única familia que da miedo es la Von Trapp .





Noche de trabajo, noche de fiesta.

22 12 2006

Quisiera disculparme por tener el blog abandonado todos estos días. La razón es simple: antes de ayer tuvimos que quedarnos trabajando hasta la madrugada y, anoche, fue la fiesta de empresa. El día de trabajo salimos a la 1:00 A.M.; el día de la fiesta, a las 4:00 A.M.

Eso sí, como estos días han venido tan seguidos, se puede observar que no hay tanta diferencia entre uno y otro. ¿En qué se parece trasnochar por motivos de trabajo a hacerlo por motivos “socio-lúdicos”? La respuesta debajo de estos dos revolucionarios.


“Un fantasma recorre Europa…” Pero, ¿Cuál?

 

SIMILITUDES ENTRE UNA NOCHE DE TRABAJO

Y LA NOCHE DE FIESTA DE EMPRESA

1. El Jefe no deja de gritar, moverse de aquí para allá y echar espuma por la boca: En eso da igual que sea porque queda trabajo por hacer o porque esté bailando “I will survive”. Los Jefes sólo tienen la posición de “apagado” y “psicótico”.

2. Llega un momento de la noche en el que sólo dices tonterías y te acabas riendo por todo lo que te dicen. Al menos es así con los guionistas. Lo que no entiendo es por qué las tonterías que dices bebido en la fiesta siempre hacen más gracia que las que escribes en el trabajo. Quizá hay que empezar a fomentar el uso del alcohol entre la audiencia.

4. Siempre hay alguno que se queda más tiempo que tú (y que, curiosamente, siempre está cerca del jefe). Y en ambos casos, el pensamiento del individuo en cuestión es el mismo “Jefe, tú eres mi mejor amigo”.

5. Cuando vuelves a casa, no encuentras sitio para aparcar. Ojo, que he dicho “encuentras”, otra cosa es que no lo veas bien porque no puedes mantener los ojos abiertos por el cansancio; o porque llevas tal “ciego” que necesitas una pista de aterrizaje para dejar bien el coche (como me oigan en la DGT…)

6. No importa las horas que hayas estado: siempre te arrepientes de no haber bebido más. Esta es una verdad tan universal que no necesita comentario.

Sí, lo sé. No es buen post, ni siquiera hace gracia. Pero no me pidáis más: estoy de resaca.